Seguridad del producto y respeto del ambiente

La formulación de la línea cosmética 4ever Young ha sido probada microbiológica y dermatológicamente: no contiene alergenos, parabenos, aceites oclusivos, colorantes sintéticos ni materias primas probadas en animales, así como el producto final no ha sido probado en animales en cumplimiento de la legislación europea 2003/15/CE, que amplió la Directiva 76/768/CE (a partir del 13 de marzo de 2013, los cosméticos probados en animales ya no pueden ser comercializados en la Unión Europea).

Nuestro compromiso prioritario, además de la protección de la salud animal y del medio ambiente, es ofrecer la máxima garantía a los usuarios. Para este fin, las células meristemáticas (“madre vegetales”) utilizadas en 4ever Young han sido cultivadas in vitro para ser detenidas en la etapa de desarrollo en la que se encuentra la concentración máxima de sustancias cosméticamente activas.

Este proceso permite obtener concentraciones de fenilpropanoides incluso 1.000 veces superiores a las que se encuentran originalmente presentes en el vegetal in vivo, mientras que al mismo tiempo garantiza una elevada seguridad, pureza y estandarización de los activos para uso cosmético, siendo libre de pesticidas y de otros contaminantes potencialmente presente en los extractos obtenidos de vegetales comunes no cultivados en condiciones de laboratorio.

Del mismo modo, la proteína SH-OLIGOPÉPTIDO-1 utilizada en nuestra línea de cosméticos (Factor de Crecimiento Epidérmico expresado normalmente en las células estaminales humanas capaz de acelerar la curación de la piel del daño causado por la exposición al sol y el envejecimiento mediante el aumento de la renovación celular) no se obtiene directamente a partir de células estaminales humanas sino que es producida mediante biotecnología utilizando la técnica del ADN recombinante en Escherichia coli (bacteria Gram negativa necesaria en los seres humanos para la digestión apropiada de los alimentos) y purificada utilizando técnicas de cromatografía propietarias que permiten obtener una pureza superior al 95%.

La prueba de compatibilidad con la piel desarrollada en la Universidad de Ferrara ha mostrado elevados niveles de tolerabilidad en voluntarios (“Patch Test”).